Saltar al contenido

Chlorella: qué es, para qué sirve y precauciones

La chlorella es una microalga muy rica en proteínas, clorofila, hierro y otros nutrientes. Te contamos qué aporta, qué dice la evidencia y quién no debería tomarla.

Por el equipo de Farmacia Corredoria. Actualizado el ; publicado por primera vez el .

La chlorella es una microalga verde de agua dulce que se toma como complemento alimenticio, en polvo o en comprimidos. Es muy popular por su densidad de nutrientes, pero conviene saber qué puede esperarse de ella, y qué no, antes de empezar a tomarla.

Qué es la chlorella

Es un alga de una sola célula. Las especies que más se comercializan son Chlorella vulgaris y Chlorella pyrenoidosa. Su pared celular es muy dura y nuestro organismo la digiere mal, por eso los productos de calidad indican que se ha procesado para romperla y aprovechar mejor sus nutrientes.

Qué nutrientes aporta

  • Proteínas: alrededor de la mitad de su peso seco, con todos los aminoácidos esenciales.
  • Clorofila, que le da su color verde intenso.
  • Hierro y otros minerales como magnesio y zinc.
  • Betacarotenos (provitamina A) y vitaminas del grupo B.
  • Vitamina B12: algunos productos la contienen, pero la cantidad varía mucho de una marca a otra. Si sigues una dieta vegana, no la uses como tu única fuente de B12: pregúntanos por un suplemento específico.

Para qué sirve: lo que dice la evidencia

La chlorella se ha estudiado, entre otras cosas, por su posible efecto sobre el colesterol, la tensión arterial y la eliminación de metales pesados. La mayoría de esos estudios son pequeños, preliminares o están hechos en animales, así que no permiten afirmar que prevenga ni trate ninguna enfermedad.

Lo que sí es cierto es que es un alimento muy nutritivo y una forma cómoda de añadir proteína, hierro y otros micronutrientes a la dieta, siempre como complemento de una alimentación variada, nunca en su lugar.

Cómo tomarla

  • Respeta la dosis que indica el fabricante y empieza por la cantidad más baja durante los primeros días.
  • En polvo puedes mezclarla con zumos, batidos o yogur. Evita las bebidas muy calientes.
  • Al principio puede producir gases, molestias digestivas o heces de color verde. Suele pasar en unos días; si no, déjala y consúltanos.
  • Elige productos con control de calidad, porque las algas pueden acumular contaminantes del agua en la que se cultivan.

Quién no debería tomarla sin consultar antes

  • Personas que toman anticoagulantes como acenocumarol (Sintrom) o warfarina: la chlorella aporta vitamina K, que puede alterar su efecto.
  • Personas con problemas de tiroides o alergia al yodo, porque puede contener yodo.
  • Personas con enfermedades autoinmunes o en tratamiento con inmunosupresores.
  • Embarazo y lactancia: consulta siempre antes con tu médico.
  • Personas con alergia a algas o mohos.

Los complementos alimenticios no son medicamentos ni sustituyen una dieta equilibrada.

Pregúntanos en la farmacia

Si estás pensando en tomar chlorella, pásate por la farmacia: revisamos contigo la medicación que tomas, te ayudamos a elegir la presentación y te explicamos cómo empezar.